martes, 16 de septiembre de 2008

Como perder la inocencia en un minuto.

Cuando abrí este blog hace tan solo unas horas, debatía en mi cabeza cuál sería la primera entrada sobre la cual escribiría. Pensaba tal vez en el amor, algo sobre el trabajo, tal vez alguna historieta o cuento inventado.. o en tantas cosas graciosas que podría contar.
Era como un regalo sin abrir.

Abrí este blog aproximadamente al medio día y, hasta las 6 de la tarde la ventana de la primera entrada permanecía abierta con tan solo unas pocas líneas escritas. La verdad es que recuerdo poco sobre ellas, pero sí recuerdo que no tenían nada que ver con el tema que terminaría siendo el centro inaugural de este espacio..
Y es que el día de hoy, a mi ciudad le fue arrebatada la inocencia.

Todos sabemos que en estos tiempos la seguridad es algo subjetivo. Hay personas que han sido asaltadas más de 15 veces en el último año, mientras que a otras (a Dios Gracias) jamás nos han tocado un pelo. Pero lo que se ha visto en esta ciudad el día de hoy, sin duda nos marcará a todos sus habitantes.

El día de hoy, en el marco de los festejos patrios de mi ciudad, alguien hizo estallar 3 Bombas. O granadas.. o algo similar..
En medio de la plaza, y dirigidas hacia personas comunes y corrientes se alistaban para gritar ¡Viva México!..

El detalle acerca de qué fue lo que ocasionó esas explosiones ya lo dirán las autoridades, y se podrá ver en todas las noticias. Lo que ahora mismo se, es que habrá muchas familias llorando a las puertas de una funeraria o de un hospital a causa de ello.
No puedo nisiquiera inventarme una razón que pudiera justificar semejante acto, y mucho menos puedo imaginarme el dolor de los familiares de esas personas que fallecieron a causa de estos eventos.
A unas cuantas horas del atentado, aún sigo rogando por que no haya algún conocido mío entre la lista de heridos. Sin embargo se que aún cuando no conozca a nadie, lo que sucedió esta noche terminará por marcar mi vida y la de muchísimos morelianos más. Por que lo que debió ser una celebración, terminó por convertirse en una tragedia.. Una tragedia en la que le han terminado de robar la inocencia a mi ciudad...